En cuanto acabó la carrera, empezó a trabajar en el sector de las adicciones, en concreto, con el Proyecto Hombre, una de las organizaciones más importantes de España en la prevención, tratamiento y rehabilitación. Ese tipo de trabajo es una de las plataformas de aprendizaje más sólidas para un psicólogo ya que te enfrentas a situaciones límite, momentos cumbre y grandes transformaciones.
Más tarde, completó su formación con Master General Sanitario en la Universidad Alfonso X el Sabio y el muy prestigioso Máster en Análisis Funcional del Comportamiento en la Sociedad para el Avance del Estudio Científico del Comportamiento (SAVECC).
Y a partir de ahí ha continuado su formación con diversos cursos de especialización en el Instituto Terapéutico de Madrid (ITEMA).
Aitor siempre ha estado orientado ayudar a las personas de forma rigurosa y con la mayor evidencia disponible. Y por eso sus resultados son espectaculares.
Hace un tiempo, descubrió el trabajo de Rafael, devoró sus libros y se convirtió en fan. Comprobó de primera mano el poder de la psicología cognitiva conductual y ahora no hay nada que le guste más que expandirlo todo lo posible.
Algunos de sus temas favoritos son los trastornos de ansiedad, la depresión, las obsesiones, la autoestima o la terapia de pareja.
Aitor suele decir en tono jocoso «no me gusta la gente, lo que me gustan son las personas (cada una de ellas), y diría que esta es la principal razón por la que me apasiona mi trabajo”.
Sin duda, es un psicólogo espectacular con magia en sus palabras.
