Muchas neuras se hallan dentro de la familia del <<temor a la debilidad>>. Cuando estamos neuróticos, tendemos a temerle a <<estar mal>>, <<ser menos>>, <<estar enfermo>>, <<padecer ansiedad>>, <<ser depresivo>>, <<tener dolores crónicos>> y, como hemos visto, ese temor produce esos síntomas: los amplifica hasta extremos increíbles.
Pensamos equivocadamente que la dolencia nos va a arruinar la vida, luchamos contra ella desde el minuto uno y ahí empieza el lío. Esa lucha es la que produce el aumento exponencial de la ansiedad, el dolor o lo que sea que nos fastidie.
Pero por el contrario, las personas que no temen a la debilidad, no amplifican el malestar y este va y viene como una brisa ligera.

Fuente: codexpsicologia.com
