Una y otra vez insistiré en dominar mi mente como si de un joven caballo se tratase. Partiendo del encabritamiento propio de la neurosis llegaré a la fluidez gloriosa del cerebro para lograr su mejor rendimiento.
Todos mis avatares -goces o adversidades- serán aventuras con las que crecer y hacerme más fuerte y feliz. Hasta la enfermedad será un camino más hacia la plenitud.
Querido amigo/a: te espero en el camino de la plenitud racional. No importa lo que tardes en recorrerlo, lo que cuenta es avanzar a un ritmo constante. No te detengas. Irás haciendo músculo mental y la vida se irá abriendo ante ti como un cerezo en flor. Ve puliendo tu mente. Sintonízate con la armonía una y otra vez. Escribe poemas a cada paso. Procura no pelearte ni indignarte jamás. Que la incomodidad sea terreno fértil para ti. El planeta te agradecerá tu nueva actitud vital y te recompensará con sus múltiples tesoros.
¡FELIZ VIDA NUEVA!

