Es sorprendente ver cómo todos los problemas emocionales están en nuestra mente: incluso las dependencias como el alcoholismo o el tabaquismo. Si tenemos la clave mental para liberarnos, resulta fácil hacerlo. Pero eso sí: el cambio sólo se halla dentro de nosotros, en nuestra forma de pensar.
Los seres humanos somos fuertes o débiles dependiendo de nuestra filosofía de vida, de nuestros pensamientos, y estos últimos son los causantes de las emociones: si aprendes a pensar de forma adecuada, aprenderás a sentir de otra manera.

Fuente: revistacompensar.com
