Yo soy partidario de hacer deporte todos los días. Hacer ejercicio cada día me ata a una política de alimentación saludable.
Los cambios corporales y metabólicos se producen más fácilmente si entrenamos a diario. El cuerpo aprende mejor cuando el aprendizaje es continuo, sin pausas.
El ser humano, en su versión más natural, era cazador recolector. En aquella época hacíamos ejercicio todos los días. Y, sin duda, lo natural es lo bueno.
Por lo tanto, hagamos deporte todos los días. Al menos, durante una hora. Y si es posible, combinemos ejercicios aeróbicos con los de fuerza. Pongámonos más en forma.

Fuente: elmundo.es
