Superando las exigencias

Hola amig@s

Os dejo un texto muy interesante que explica cómo nos ponemos irracionales cuando convertimos nuestros deseos en exigencias y cómo cambiar esta manera de pensar para ser más felices. Espero que os guste

Un abrazo!

Todos nos perturbamos a veces y conocer cuáles son las causas de nuestro malestar nos ayudará a poder hacer una buena gestión de las mismas para así generar y mantener un bienestar emocional.

Como bien sabréis una de las mayores causas de perturbación emocional es convertir las preferencias en exigencias. Puede parecer que la diferencia es sutil e incluso banal, pero dejadme deciros que nada más lejos de la realidad. Venga veamos por un momento de manera clara y rápida la diferencia. ¡Qué levante la mano aquel que le gustaría tener una mansión como hogar! ¿Creéis que serán muchos o pocos los que habrán levantado la mano? Yo me arriesgo a concluir que habrán sido la mayoría (yo incluida) …sin embargo es altamente extraño encontrar a alguien deprimido, ansioso u obsesionado, por el hecho de no vivir en una mansión. ¿Porqué no sucede eso? Porque en este caso la persona se dice a sí misma que “le gustaría” vivir en una mansión, pero considera que no lo necesita para ser feliz. Es decir, NO EXIGE que suceda, únicamente lo prefiere. Esa es la diferencia. Y esa diferencia separa el malestar del bienestar emocional. Tan simple y tan complicado.

Existen tres exigencias básicas que nos perturban: la exigencia de aprobación de los demás (los demás me han de aceptar y aprobar), la exigencia de perfección (debo hacerlo todo bien) y la exigencia de comodidad (la vida y las cosas deben ser fáciles y cómodas).

En relación a la necesidad de aprobación de los demás, si bien es cierto que somos seres gregarios y que es común -y sano- que prefiramos que los demás nos acepten y aprueben, es del todo irracional pretender que sea así siempre y, cuando siento que “lo necesito” estoy condenado al malestar emocional. Preferirlo es sano, necesitarlo es perjudicial. 

La exigencia de perfección es otra trampa mortal para el bienestar emocional. Todos preferimos hacer las cosas que emprendemos de manera competente y correcta, y es bueno que así sea pues de esta manera logramos superarnos, aprender, etc. Pero cuando uno exige que siempre DEBE ser así se da de bruces con un muro de hormigón duro llamado realidad: por mucho que te esfuerces y por más que desees hacerlo bien, a veces no sucederá, en ocasiones te equivocarás. Nuestra esencia humana es falible.

Por último, la exigencia de comodidad es otra irracionalidad que nos interfiere profundamente. La vida no se rige por nuestros deseos. No todo va a ser fácil, ni cómodo… ¿porqué debería ser así? ¿Porqué yo lo deseo? No, definitivamente, el mundo no funciona así; al mundo le importa poco lo que tú y yo deseemos.

Una manera muy efectiva de trabajar estas tres exigencias son los ejercicios de ataque a la vergüenza. Estos ejercicios se basan en mantener una pequeña conducta “socialmente torpe” …sí sé que suena extraño y estaréis preguntándoos… ¿para qué? Por un lado, para demostrarme que no necesito la aprobación del otro, por otro lado, para permitirme mostrarme “imperfecto” y comprender que sigo siendo la misma persona, con la misma valía personal y, por último, para enfrentarme a la “incomodidad” que supone esa situación y comprobar que sólo es desagradable, pero que evidentemente puedo hacerle frente.

Os aporto ideas de posibles ejercicios de ataque de vergüenza:

1 – Cantar tu canción favorita en un tono elevado en el metro, autobús, etc.

2 – Ir disfrazado por la calle un día cualquiera.

3 – Acudir al dentista sin tener cita previa e insistir en que me atienda.

4 – Exigir en una tienda una devolución de dinero de un importe que realmente no he dado.

5 – Preguntar a un desconocido “¿Me podría decir a qué día estamos?”

¡Aunque son ejercicios complicados…son liberadores!!! Las exigencias nos aprisionan…abandonémoslas para poder volar alto, en libertad.

Silvia Borreguero Lázaro
Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

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2 comentarios en “Superando las exigencias

  1. Maria

    el que busca encuentra,Dios te bendiga ojala q algundia yo pudiera asistir en vivo a una de tus conferencias.
    Desde Dallas,Tx.recibe los mejores deceos

    Responder

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