Me voy a equivocar

Hola amig@s

El texto que os dejo esta semana es muy interesante ya que habla sobre el miedo irracional a equivocarse, algo que todos hemos experimentado en más de una ocasión. Espero que os guste.

Un abrazo!

Muchas veces a la hora de tomar decisiones, ya sean sencillas, como qué pedir para comer en un restaurante, o complejas, como un cambio de casa o un inversión; surge una dificultad más importante de lo que parece, y es el temor a equivocarse, a no estar haciendo o decidiendo lo mejor, lo más adecuado, lo que me va a tranquilizar  al llevar a cabo la decisión que sea.
Es curioso cómo nos empeñamos en tener lo que no se puede garantizar.
Hay una garantía que sí podemos ofrecer, que seguro, seguro, no fallaremos y es el de equivocarse. Eso es seguro y hasta liberador!
Por mucho que lo haya pensado, le haya dado vueltas, haya querido asegurarme, haya hecho una encuesta a mi alrededor…lo único que sabemos es que decidimos con lo que tenemos.

Otro habito es el de aplazar la decisión, esperando que sea algo o alguien lo que incline la balanza; y así  nos hacemos pequeñitos. Decidir es la libertad que tenemos a diario, dársela a otro o al azar es darnos un mensaje de poca confianza hacia nosotros.

Dudar es necesario e inevitable; otra cosa es instalarse en esa duda para no mojarse. La dificultad nos la ponemos nosotros mismos. Y también nos la quitamos.

“Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estás aprovechando todas las oportunidades”. Woody Allen

equivocarse Ana Aparici

Ana Aparici
Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

8 comentarios en “Me voy a equivocar

  1. Erika

    Buenas tardes. Quería contar mi pequeña experiencia sobre el echo de las decisiones. No soy española y hace unos 4 años estaba en Barcelona de vacaciones. Tenía todo en mi país: un trabajo que me gustaba, un contrato a tiempo indeterminado, un coche recién comprado, amigos, intereses, familia, etc. Pues me tomé una semana para visitar esta bonita ciudad y el ultimo día, poco antes de ir a coger el avión de vuelta, al pasear por la playa de la Barceloneta, si me quitó un poco de ganas de volver a mi rutina. Empecé a pensar que a lo mejor abría podido no volver a casa. No empecé a pensar en pro y contras, ya que no poseo una esfera de cristal magica. No había forma de saber como abría seguido mi vida en un lugar o otro y poco me importava. Fue entonces que si me ocurrió una forma fácil de elección: tirar una moneda, cabeza o cruz. La moneda dio como resulado el de quedarme en Barcelona, así que envié un correo al oficina avisando que el día siguiente no habría aparecido. Llamé a mi padre, avisandole de no ir a buscarme al aeropuerto. Llamé una cara amiga, contándole mi elección. Entonces tuve que espabilarme, con el poco dinero que me quedaba conseguí alquilar una habitación poco confortable y con el finiquito del curro, tuve comida y bebida para un mes, hasta que no encontré trabajo.
    Han pasado 4 años desde entonces. Alguien me pregunta si estoy arrepentida. Es un concepto que para mi no tiene sentido. Me preguntan si a veces pienso a como sería mi vida ahora si hubiese vuelto a mi país, pues no, no suelo pensar en lo que nunca a ocurrido. La vida es fantastica y más sencilla de lo que parece. Saludos a Rafael, mi amigo de los libros.

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  2. ANTONIO ROBLES

    ¡ SOIS FANTÁSTICOS TODOS Y TODAS !
    Con mis felicitaciones os dejo una pequeña historia que me encanta y seguro os divertirá:
    “Temprano partirémos mañana a vender los cántaros en la feria del pueblo. Ya es hora que pruebes un buen vino y buen queso a la par.¡Ea, hijo, a descansar!”
    Al siguiente dia ya caminaban a su destino bien temprano, cuando se cruzaron a lo lejos con unos pastores que oreando su rebaño, se comentaron entre ellos, casi callando:
    ¡Míralos! Par de atontaos, la caminata que les espera, y la burra cargá de con dos búcaros vacios…
    -¿Escucháste tú tambien?
    -Tienen razón, hijo. Ea, súbete a la burra que va mal aprovechá.Cuando, al poco rato, escucharon de unas lavanderas, próximas al riachuelo que cruzaban: ¡Míra, míra!…que señorito el mocoso, retrepaito en lo alto el burro, y pater a patita reventao!¡Lo que hay que ver!-
    -Hijo. Échate al camino. que ya me subo yo.
    Y al poco, una cuadrilla de segadores:¡ Así nos va, mira tú aquel, el ejemplo egoista que le dá al zagal!¡El infante reventao y el grandullón repachingao!
    -No es de extrañar. ¡Hijo súbete tú tambien que cabemos tos!
    Finalmente, y a la entrada del pueblo:
    ¡Ja, Jaja! Mira que dos. Que van a reventar la bestia de flojos que ……..!
    Y colorín, colorado…..Muchas gracias y mucha felicidad. Y como digo yo: ¡¡ TÚ PILOTAS EL AVIÓN !!¡¡ TRALARÍ-TRASLARÓ!!

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    1. Rafael SantandreuRafael Santandreu Autor

      Verónica, lamentablemente no te puedo recomendar a nadie en concreto, pero sí te sugiero que busques un psicólogo cognitivo o cognitivo-conductual. Estoy seguro que podrás encontrar un profesional que te ayude.
      Un abrazo!

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  3. Ricardo

    Tras bastante tiempo intentando buscar los argumentos suficientemente poderosos para desvanecer cualquier neura que asalte mi mente(provenga de donde progenga,tambien en el terreno del miedo a fallar y con el consecuente desequilibrio emocional que ello conlleva)me ha servido para darme cuenta de un argumento comparativo que me sirve para tranquilizarme y es el de compararme con las necesidades basicas no satisfechas que existen en las regiones del tercer mundo.Enseguida me hago preguntas del tipo:«por esta preocupación que tengo y que me impide disfrutar…que me diria una persona de esa zona vista las circunstancias por la que esta pasando?»o bien…«si decidiera vivir en esos países por un tiempo indeterminado…llegaria un momento en que llegara a pasar necesidad y seguro que estos problemas que ahora me asustan pasarian a formar parte de otra dimension y los reubicaria en su justa medida»Por lo tanto no es el problema en si lo que me perturba,sino la interpretación que hago de el.Gracias Rafael porque esos pequeños pasos hacia la libertad que con perseverancia personas como yo dan nos sirven para vivir la vida con plenitud pase lo que pase.

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  4. eusebio capa

    la cuestion es que las consecuencias de determinadas decisiones pueden afectar a nuestra vida, o peor aun, a los hijos o personas que depededen de uno. yo por ejemplo sigo la psicologia congnitiva pero me he quedado ahora mismo bloqueado, pues estoy en proceso de divorcio, me tengo que ir de la casa por que mis hijas quieren estar con su madre y mi decesion es, pido mi parte o dejo que mi ex pueda manejar y tener todo, casa, hijos, dinero etc y yo buscarme la vida

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    1. Rafael SantandreuRafael Santandreu Autor

      Hola Eusebio,

      Gracias por seguirnos y por tu pregunta.
      Nos cuesta decidir porque nos exigimos acertar en la decisión. Nos decimos que necesitamos tomar la decisión adecuada porque de lo contrario sería muy grave, terrible! En la situación en la que te encuentras es lógico que quieras tomar la mejor decisión posible pero ten presente que vas a poder decidir con los datos de los que dispones ahora, en el presente, por lo que tras un análisis de los pros y contras de las opciones que manejas, hay que asumir que nunca tenemos la garantía de estar haciendo lo mejor al 100% para todas las partes implicadas y desde todos los puntos de vista. En el peor de los casos, si decides algo que con el tiempo no sale como tú querías, podrás ser igualmente feliz porque el bienestar y la felicidad no está en no equivocarse sino en lo que tú te digas sobre lo que te ocurra. Disfruta de las pequeñas cosas, mira hacia dentro de ti y renuncia a los apegos, ahí están las claves de la felicidad.
      Mucha suerte!

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