Emoción y Razón

Hola amig@s!!

os traemos una nueva entrada sobre la ineficacia de llevar la racionalidad al extremo, esperamos que os resulte interesante.

Un abrazo,

Albert Ellis postulaba que los seres humanos pueden llegar a tener problemas para pensar correctamente y para emocionarse adecuadamente y la razón en algunas ocasiones se puede convertir en un problema. Su enfoque de la Terapia Racional Emocional Conductual va en la línea de entender la racionalidad como una exposición razonada, sensata para llegar a resultados eficientes y que produce los efectos deseados con un mínimo de costes y de esfuerzos innecesarios, que ayuda a conseguir los objetivos individuales y sociales. Pero si la racionalidad se lleva hasta el extremo, puede resultar en ocasiones ineficaz y saboteadora, un enfoque racional no sería lo mismo que una racionalidad unilateral. Una racionalidad extrema suele ser irracional puesto que la verdadera racionalidad potencia o incrementa la felicidad de las personas, no interfiere nuestro desempeño, sino que ayuda a que todo sea más fácil.

Una vida basada por completo en la racionalidad extrema llevaría a una existencia mecánica, fría, sin sentimientos, además de trastocar la creatividad, seremos más creativos cuanto más utilicemos nuestra razón de manera flexible, abierta y sin exigencias. La racionalidad, tal y como la percibe la TREC revisa la tendencia al  perfeccionismo, absolutismo, y dogmatismo. Esto nos podría llevar a la tiranía de “los tendría” y ” los debería” que nos lleva al malestar. La razón humana, utilizada del modo apropiado, nos permite minimizar las emociones perjudiciales. Incluso las emociones que no consideramos placenteras, como la pena o la tristeza nos pueden dar indicios de que algo no va bien y nos avisan de la conveniencia de redirigirlo. Gran parte de nuestras emociones disfuncionales surgen de un pensamiento poco realista, ilógico y perjudicial para uno mismo.

Si comprendemos y manejamos nuestras emociones, estas van a ir más en consonancia con nuestros objetivos. Así las emociones se convierten en nuestras aliadas para llegar a una mayor comprensión y conocimiento de nosotros mismos. De tal manera que ante cualquier perturbación emocional podemos descubrir los pensamientos que hay tras ella, y descifrar los mensajes.

Con la ayuda de la TREC podemos realizar cambios filosóficos, cambios profundos en las creencias básicas que producen los trastornos, como pueden ser los pensamientos de auto condena y los catastróficos. Si cambiamos nuestras creencias dogmáticas esto nos lleva a una mejoría más estable y permanente.

Antonia Urrea

Psicóloga Colaboradora del Centre de Terapia Breve de Rafael Santandreu

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