Celos y posesión

Hola amig@s!!

¿Quien no ha sentido celos alguna vez? Se trata de algo bastante habitual que nos puede ocurrir a todos y nos puede generar mucho sufrimiento si no lo sabemos resolver. Os paso un texto muy interesante sobre ello. Espero que os guste!!!

Un abrazo!!

Los celos son emociones negativas, aunque no necesariamente insanas, que se originan cuando interpretamos que nuestro amado, o alguien importante para nosotros, presta atención o interés a otra persona.

La amenaza de una posible pérdida de afecto o interés hacia nosotros nos conduce a sentirnos celosos y posesivos con respecto al otro.

 Es preciso distinguir entre los celos racionales y los celos irracionales.

Los celos racionales se basan en nuestro deseo de continuar la relación con la persona amada y nuestra preocupación porque se rompa la relación por otra persona. Esto nos lleva a sentirnos molestos o preocupados pero no excesivamente perturbados emocionalmente.

Los celos irracionales surgen cuando exigimos una atención e interés exclusivo hacia nosotros, y nos sentimos horrorizados y desvalorados ante la posibilidad que la persona amada muestre interés por otros o pueda incluso dejarnos. Y eso nos lleva a sentirnos ansiosos, rabiosos o deprimidos, a pensar obsesivamente en esta posibilidad, a ser suspicaz con el otro y a exigir pruebas de compromiso y fidelidad.

Los celos empiezan a convertirse en un problema cuando pasan a ser irracionales, porque generan un intenso malestar, hacen perder el control a la persona y conducen muchas veces a que suceda aquello que temen: la ruptura de la relación.

Es más frecuente que se de en personas con baja autoestima o sentimiento de inferioridad y una fuerte necesidad de aprobación y perfección, lo que conduce a tener fuertes exigencias hacia el otro para evitar sentirse infravalorados. El pensamiento suele ser del tipo: “debo tener la garantía que tu amor es para siempre y exclusivo hacia mí o de lo contrario no valgo nada y no podré ser feliz”.

Además se suelen tener varias creencias irracionales sobre el amor:

– necesito su amor para ser feliz

– las mujeres o los hombres son infieles por naturaleza

– tengo que tener el control de la relación en todo momento, si me relajo seguro que se irá con otro/a

– si te dejan es que no vales mucho

– no se puede confiar en las personas acabarán engañándote o defraudándote

– necesito que esta relación vaya perfectamente, de lo contrario hay algo defectuoso en mí.

Para dejar de ser una persona celosa, es importante cambiar esas creencias irracionales. Lo conseguiremos con esfuerzo personal y perseverancia, debatiendo y cuestionando esas creencias irracionales para hacerlas más flexibles, más racionales.

Para aumentar nuestra conciencia y motivación para el cambio, podemos hacer una lista de las desventajas de los celos irracionales y las ventajas de los celos racionales.

Asimismo, hay varias técnicas que podemos llevar a cabo:

Establecer un tiempo fijo cada día de 15 minutos donde se fuerce a tener
pensamientos celosos a solas, pero fuera de ese tiempo forzarse a pensar en otras cosas.

Cuestionarse de manera científica los pensamientos celosos: ¿Tengo pruebas que mi pareja se ha ido con otro? ¿Es lógica la conclusión que he sacado en base a estos hechos? Estas personas convierten en teorías o hechos verídicos la mayoría de sus hipótesis o suposiciones ya que acaban confirmándolo en la realidad; es decir, buscan datos que acaben confirmando lo que estaban pensando e ignoran los datos que van en la dirección contraria. Por tanto, una buena manera de trabajar consiste en que la persona se convierta en un buen científico.

– Otra técnica que ayuda es la de parar el pensamiento. Es decir, cada vez que uno tenga un pensamiento celoso se repite tres veces la palabra “stop, para, basta”. Puede imaginarse una señal de stop o un semáforo rojo, y luego pensar en algo relajante,  como un recuerdo o lugar especial. Esto puede hacerse cada vez que venga un pensamiento hasta que deje de interferir.

– Una pauta que se les da a las personas celosas es que no pregunten o interroguen a la pareja. La prohibición sirve para no deteriorar más la relación
y no encadenar nuevas preguntas o nuevos datos que hagan que la persona
vuelva a dudar.

– Es conveniente Aceptarse Incondicionalmente con los pensamientos celosos. Sabemos que las personas celosas se sienten despreciables y se condenan por tener estos pensamientos, lo que les conduce a un mayor malestar y a tener más pensamientos celosos o de inseguridad con la relación. Aceptarse incondicionalmente significa que se acepten como seres humanos falibles, que pueden tener pensamientos “malos” pero no por ellos son condenables.

Usar frases racionales y repetirlas enérgicamente varias veces al día como:

“Quiero a mi pareja, pero puedo seguir siendo feliz si ella no me quiere”

“Que me dejen no significa que no tenga valor como persona”

“Que exista la posibilidad que mi pareja sea infiel, no significa que sea probable o cierto”

“No todas las personas son iguales, pensar que todos los hombres/mujeres son infieles es una generalización”

“Las personas que queremos, muchas veces no se comportan como esperábamos porque son falibles, y eso no significa que no podamos confiar nunca”

“Que a la persona le guste o siente interés por otro, eso no significa que no esté interesado en nosotros. Rara vez, las personas somos exclusivos”

Ante un caso de celos irracionales,  los familiares y pareja pueden intentar
aceptar incondicionalmente a la persona con sus celos, sin juzgarlo ni condenarlo. Intentando genuinamente ayudarlo. Cuando lo condenan o juzgan,  aún le generan más celos ya que tienen la sensación de que se confirman sus creencias de abandono y de inferioridad.

También conviene que familiares o pareja intenten no sentirse culpables. Ver que los celos del otro son debido a sus pensamientos y problemas psicológicos y no a sus acciones o comportamientos. Cuando nos sentimos culpables pensando que quizás nosotros le hemos provocado los celos, caemos en la trampa y reforzamos su conducta.

Por último, uno de los consejos que se les da a los familiares o pareja es que intenten extinguir cualquier respuesta a preguntas celosas. Es decir, no contestar o ignorar la pregunta, informando que no van a responderle. Esto, puede hacer irritar mucho al otro al principio porque sienten “la necesidad de saber”, pero posteriormente esta urgencia va disminuyendo hasta que desaparece. Es una manera de romper el círculo vicioso.

En casos extremos necesitamos un control mayor para evitar males mayores. Es decir, generar una distancia física entre los dos para poder trabajar mejor, por ejemplo, pactar una separación temporal.

Todas las personas podemos cambiar si tenemos voluntad de hacerlo, ya que el cambio viene de cambiar las creencias irracionales que tenemos con respecto a nosotros mismos, los otros o la vida. No se trata de un cambio fácil, pero con esfuerzo personal, se puede conseguir, se puede abrir la mente!!!

celos Eva Massot

Eva Massot
Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

 

 

 

 

4 comentarios en “Celos y posesión

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