Una de las vías que nos permitirán dejar de <<sufrir>> si padecemos una enfermedad es aprender a distanciarnos de nosotros mismos, dejar de darnos importancia, porque la realidad es que sólo somos granitos de arena en el universo.
 
Pensémoslo bien. Muy pronto, toda nuestra generación estará muerta. Y unos decenios después, otra generación completa. Unas cuantas generaciones más y no quedará ninguna huella de nuestro paso por este planeta.
 
Distanciarnos de nosotros mismos es muy útil porque dejamos de preocuparnos tanto por nuestro destino y podemos empezar a VIVIR EL PRESENTE.
 
Fuente: yeclaofertas.wordpress.com

Ataraxia o imperturbabilidad

Hola amig@s!!

hoy traemos un texto muy interesante para aprender a afrontar las pequeñas y grandes adversidades y ser más fuertes y felices : )

Un abrazo,

Se denomina ataraxia a la disposición del ánimo gracias a la cual un sujeto alcanza el equilibrio y la felicidad mediante la disminución de las pasiones y los deseos que pueden alterar el equilibrio mental y corporal. Es, por lo tanto, un sinónimo de paz mental e imperturbabilidad en relación a la razón y los sentimientos.

Asimismo, la ataraxia puede ser entendida como un camino a recorrer, un estilo o actitud frente al devenir de los acontecimientos, como una filosofía de vida que nos anima a no rehuir las dificultades; tal y como la entendían los estoicos, animándonos a “aprender de la adversidad”.

Encontramos ejemplos de esta ataraxia o imperturbabilidad en prácticamente todos los modelos de fortaleza mental. Un claro ejemplo de esto es Stephen Hawking, el científico en silla de ruedas que reconoce que su vida antes de su enfermedad degenerativa era aburrida y que sólo ahora, tras la enfermedad, encontró la verdadera felicidad. O Sam Berns, el chico con progeria, que sabiendo que su vida sería corta y no tendría demasiada salud, decidió no darle tregua a la queja y se reconoció como feliz pese a su fragilidad física.

Todos conocemos casos parecidos, pero también conocemos casos de personas frágiles emocionalmente que tienden a sufrir frente a la más mínima incomodidad. Esto nos plantea la siguiente pregunta: ¿Ser o no ser imperturbable es una cualidad innata de estas personas o por el contrario es aprendido? Pues la respuesta parece ambigua, pero lo que parece que dice la ciencia al respecto es que, como cualquier otra habilidad, es a su vez innata pero entrenable. Es una habilidad heredada que está con nosotros sí o sí, pero en diferente grado y que, como habilidad aprendible, se puede mejorar mediante la práctica constante.

Este es el primer punto importante a tener en cuenta. Eres poseedor de este gran Don (en menor o mayor medida) y, además, está en tu mano convertirte en un experto.

Si tomamos como ejemplo a las personas que hemos citado como modelos de fortaleza mental y buscamos cuales son los factores comunes compartidos podemos ver, podríamos decir que para aumentar nuestra ataraxia o imperturbabilidad podemos los siguientes ejercicios diariamente, hasta hacer de ellos un hábito, una manera de ser:

No quejarse frente a los contratiempos: Todos pasamos contratiempos en nuestro día a día, de los más ligeros como soportar una cola larga y tediosa, a los más duros como afrontar un desengaño o una enfermedad ¡Hagamos como nuestros modelos de fortaleza y no mostremos ni un ápice de queja!

No evitar ninguna incomodidad: Está demostrado que la evitación nos convierte en seres hipersensibles, con la “piel muy fina”, que se sienten abrumados al primer cambio inesperado ¡No digamos que no a nada y aceptemos el devenir de los acontecimientos!

Ir en contra de lo esperado: ¿No te gusta ir en metro porque es muy opresivo? ¿No te gusta donar sangre porque las agujas te dan yuyu? ¿No puedes dormir si la cama es demasiado blanda? ¡Pues haz justamente esa serie de cosas! ¿Acaso vamos a tener todo lo que nos gusta en esta vida?

Cargarse de razones: Nosotros podemos decidir argumentar a favor de la ataraxia o en contra. Si decidimos que queremos ir a favor, es importante recolectar todos los pensamientos que vayan a favor de esta magnífica fortaleza mental ¡Piensa que estar vivo ya es suficientemente bueno de por sí, no necesitamos adornarlo de complementos para poder disfrutar! ¡Cárgate de argumentos y convéncete de que no necesitamos tantas cosas para estar bien!

Antonio Soto

Psicólogo colaborador del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

Cuando nos ponemos exigentes, creemos absurdamente que los fallos del otro son intolerables mientras los nuestros sólo son minucias. Somos muy transigentes con nosotros mismos e implacables con los demás. Con frecuencia nos decimos: «¡Yo jamáqs haría eso!», para acentuar la importancia del pecado del otro. Y no caemos en que estamos siendo injustos: es normal que cada uno tenga fallos distintos; lo raro sería lo contrario.
 
Fuente: youtube.com

Fuente: pinterest.com

Fuente: imgrum.org

La filosofía de la no-violencia implica reconocer que todos cometemos fallos porque ¡ésa es nuestra naturaleza! De hecho, si fuésemos perfectos, la vida no tendría gracia; sería extraña y aburrida.
 
En efecto, nuestra vida está salpicada de errores: egoísmo, salidas de tono, celos, agresividad absurda… Incluso intentando ser siempre bondadosos, cometemos injerencias indeseables. En ese sentido, el genial Oscar Wilde dijo: «Con las mejores intenciones se cometen los peores desastres».
 
Pero nada de todo eso es crucial para la felicidad de nadie. En realidad, son niñerías. En el ejercicio de mejorarse, descubrimos nuevas maneras de vivir, más auténticas, her- mosas y emocionantes. El error es una oportunidad maravi- llosa de crecimiento continuo.
 
Fuente: play.google.com

Elogio del caminar

Hola amig@s!!

éste es el título de un libro de David Le Breton, que estimula a reflexionar. Reproducimos algunos fragmentos esperando que los disfrutéis,

Un abrazo,

Caminar es una apertura al mundo. Restituye en el hombre el feliz sentimiento de su existencia. Lo sumerge en una forma activa de meditación que requiere una sensorialidad plena. A veces, uno vuelve de la caminata transformado, más inclinado a disfrutar del tiempo que a someterse a la urgencia que prevalece en nuestras existencias contemporáneas. Caminar es vivir el cuerpo, provisional o indefinidamente. Recurrir al bosque, a las rutas o a los senderos, no nos exime de nuestra responsabilidad, cada vez mayor, con los desórdenes del mundo, pero nos permite recobrar el aliento, aguzar los sentidos, renovar la curiosidad. Caminar es a menudo un rodeo para reencontrarse con uno mismo.

Los senderistas, por ejemplo, son individuos que aceptan pasar horas o días fuera de su automóvil para aventurarse corporalmente a la desnudez del mundo. La marcha es entonces el triunfo del cuerpo, con tonalidades diferentes en función del grado de libertad del senderista. Es asimismo propicia al desarrollo de una filosofía de la existencia basada en una serie de pequeñas cosas; conduce durante un instante a que el viajero se interrogue acerca de sí mismo, acerca de su relación con la naturaleza o con los otros. El vagar parece un anacronismo en un mundo en el que reina el hombre apresurado, disfrute del tiempo, del lugar, la marcha es una huida, una forma de darle esquinazo a la modernidad. Un atajo en el ritmo desenfrenado de nuestras vidas, una manera adecuada de tomar distancia.

Sin duda todos los pretextos son buenos: la asonancia de un nombre, el recuerdo de una carta recibida, de un libro de infancia, la promesa de un plato que queremos probar o de unos días disfrutados en tranquilidad sin alejarnos mucho de casa.

Así que anímense todos…a caminar.

Mª Jose Moreno

Psicóloga Colaboradora del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

Hace bastantes años descubrí el pensamiento de Mahatma Gandhi. Leí su autobiografía y me quedé fascinado por ese pequeño hombre que, pese a ser un prestigioso abogado, vestía con un taparrabos y una sábana blanca, las ropas de los pobres en la India.
 
Gandhi llamó a su filosofía la «no-violencia» y lo que proponía, muy resumidamente, era responder a la injusticia con amabilidad; al maltrato, con cariño. Al mismo tiempo, llevar a cabo una intensa labor pedagógica para enseñarle al otro la superioridad de la cooperación por encima del egoísmo. Con esa estrategia, Gandhi logró algo asombroso: la independencia de la India frente a una violenta Gran Bretaña sin disparar un solo tiro. Pero lo más importante no fue eso, sino que logró pacificarse a sí mismo y alcanzar un nivel de plenitud superior.
 
Fuente: humania.org

Querid@s amigos, os dejo un pequeño video que espero os guste.

 

  • Libros recomendados

  • Artículos publicados por mes

Seguir el Blog