En los círculos budistas se suele decir que la persona neurótica tiene la mente del mono loco. Como un chimpancé chalado va corriendo y saltando de rama en rama para no llegar a ningún sitio ni acertar a conseguir nada.

El mono loco está desesperado porque cree que le persiguen fantasmas para hacerle daño. Del mismo modo, cuando sufrimos psicológicamente no cesamos de buscar la solución a nuestra infelicidad aquí y allá, y no la encontramos en ningún sitio.

La verdadera solución es detenerse para darse cuenta de que ya lo tenemos todo. No hay que buscar más, ni en el presente, ni -mucho menos- en ningún lugar del pasado.

Fuente: psicomeditacion.blogspot.com

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