Muchas veces añadimos <<sufrimiento>> al <<dolor>> cuando nos lamentamos por estar enfermos. El malestar psicológico amplifica entonces el dolor hasta hacerlo casi insoportable. Si aprendemos a atajar la parte emocional del dolor, éste se puede reducir en un 90%. He trabajado con muchas personas con dolores crónicos y fibromialgias y observamos este fenómeno una y otra vez. Entonces, la reducción del dolor parece algo mágico, tan pronunciado puede llegar a ser.
 
Fuente: conviviendoconlafibromialgia.com

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