Los seres humanos tendemos a imaginar situaciones ideales –que sólo existen en nuestra mente- y luego nos enfadamos o entristecemos si no se cumplen. Empezamos diciéndonos, ilusionados: “Qué bien estaría si todo el mundo me tratase con amabilidad” y , acabamos quejándonos amargamente: “Qué asco que la gente sea tan maleducada”. Esa falta de aceptacíón de la realidad es la base de la infelicidad.
 
Fuente: lamenteesmaravillosa.com

<<En verano hace calor, en invierno, frio>> ¿Cuándo aprenderemos a aceptar el curso de los acontecimientos tal y como suceden?


Fuente: taringa.net

La sensibilidad a la incomodidad abarca distintos grados de intensidad y todos podemos situarnos en algún punto. Los cascarrabias están en la parte mala; son personas a las que les molesta todo: los ruidos, el calor, el frío, las aglomeraciones, las esperas… hasta extremos insospechados, al contrario que los alquimistas de la incomodidad, que saben estar bien en cualquier situación.
¿En donde estás tú?

El cambio o es voluntario o no será.
 
Fuente: carolacorrea.cl

La irracionalidad de la parte por el todo

Hola amig@s,

Esta semana me gustaría dejaros un texto que habla sobre la tendencia irracional a evaluar las cosas basándonos en un aspecto concreto. Y cómo podemos cambiarlo aplicando un punto de vista más racional.
Espero que os guste.

Un abrazo!

El otro día compré un pastel. Como los tiempos se modernizan a ritmo frenético resulta que el pastel ya estaba divido en porciones (genial pensé, imbuida en la neura de la comodidad) pero ohhhhh sorpresa….una porción del pastel no tenía buena pinta…era más pequeño, tenía un color extraño…no era lo que yo esperaba. Finalmente decidí tirar todo el pastel. Este pastel no vale nada! – pensé indignada.

Dos días después compré una caja de bombones variados. Después de la cena decidí darme un capricho dulce así que abrí la caja, comí algún bombón pero, en un momento dado, uno de los bombones no me gustó…ohhhh diablos….a la mierda estos bombones!!! Son horribles!! Tiré toda la caja de bombones. Qué decepción de bombones!

Esto me hace recordar algo que sucedió con mi primer coche. Mi primer coche lo adquirí emocionadísima. La verdad es que era cómodo, tenía un color original, la música se escuchaba genial y el tamaño era ideal para aparcar en cualquier sitio. Pero…un día se estropeó el embrague!!! ¿Cómo puede ser???  Inmediatamente llevé el coche al desguace. Ese coche era realmente un timo!

Ahora que estamos en confianza quiero contaros un último recuerdo….

Recuerdo que una vez dejé un trabajo. Qué espanto de trabajo!! Tenía buen horario, tenía una retribución justa, el despacho era bonito,  la combinación con mi casa era relativamente buena pero….la máquina de café se estropeaba a veces. ¿Os lo podéis creer? Inadmisible!! Ese trabajo era lo peor….

¿Qué estáis pensando en este momento?

¿Os parece racional mi comportamiento?

Pues así tendemos a comportarnos con nosotros mismos. Cuando cometemos algún error o fallamos en algo…nos condemos globalmente! Como suspendí un examen soy un  fracaso, como fallé a un amigo soy una mala persona, como cometí un error no valgo para nada. ¿Qué sentido tiene? ¿Qué trato me estoy dando a mí mismo?

Como seres imperfectos que somos, en ocasiones nos equivocaremos. No pasa nada, forma parte de nuestra naturaleza imperfecta. Eso no significa que no intentemos dar lo mejor de nosotros en cada cosa que hacemos, pero es importante que si cometemos un error seámos capaces de juzgar el acto, pero no la totalidad de nuestra persona. El juicio de la parte (un acto mío) por el todo (TODA mi persona) es un juicio irracional y que sólo nos genera malestar emocional.

Por otro lado y como dice Rafael….qué aburridos seríamos si fuésemos perfectos! Nuestra imperfección nos permité aprender, mejorar, intentarlo…. Bendita imperfección que hace de mi vida algo tan interesante!

Como una vez leí por ahí….Si el mundo no es perfecto, ¿porqué iba a serlo yo?

Silvia Borreguero
Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

Fuente: blog.larocadelconsejo.net

confia en el tiempo

Fuente: es.slideshare.net

El orgullo de fallar

Hola amig@s,

Esta semana os dejo un interesante texto que habla sobre como aceptar nuestro fallos y defectos desde un punto de vista racional. Espero que os guste.

Un abrazo!

Los daños, los defectos y los desperfectos son características comunes a todos los seres humanos. Tratar de ocultarlos, vivir obsesionados con ellos o negarlos nos coloca en una lucha sin sentido contra la realidad. Por eso, es mucho más interesante aceptarlos como algo propio y valorarlos alegremente como algo que forma parte de nuestro ser y lo complementa. No somos perfectos y al igual que nos sentimos orgullosos de nuestras virtudes, podemos hacerlo de nuestros defectos.

fallos Magdalena

Magdalena Saenz
Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

 

Diferente

Fuente: taringa.net

Muchas neuras se hallan dentro de la familia del <<temor a la debilidad>>. Cuando estamos neuróticos, tendemos a temerle a <<estar mal>>, <<ser menos>>, <<estar enfermo>>, <<padecer ansiedad>>, <<ser depresivo>>, <<tener dolores crónicos>> y, como hemos visto, ese temor produce esos síntomas: los amplifica hasta extremos increíbles.
 
Pensamos equivocadamente que la dolencia nos va a arruinar la vida, luchamos contra ella desde el minuto uno y ahí empieza el lío. Esa lucha es la que produce el aumento exponencial de la ansiedad, el dolor o lo que sea que nos fastidie.
 
Pero por el contrario, las personas que no temen a la debilidad no amplifican el malestar y éste va y viene como una brisa ligera.
dolencia
 
Fuente: noticiasx7.com
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