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Buda5

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La fortaleza emocional en los niños

Hola amig@s

Esta semana os dejo un texto que habla sobre cómo enseñar a los niños a ser más fuertes emocionalmente ya desde bien pequeños. Espero que os guste!

Un abrazo!

Es súper importante que ayudemos a los niños a que aprendan a gestionar sus pensamientos y emociones. Igual que les ayudamos a aprender a andar, a cepillarse los dientes, a hacer esquemas..etc..

Es imprescindible que les enseñemos a convertirse en adultos fuertes que sepan gestionar la frustración, tolerar el malestar, a no tener miedos, a aceptar a los demás de manera incondicional…

Algunos niños se enfadan cada vez que se dan cuenta que el mundo no es como ellos quisieran. Cualquier negativa del adulto les provoca frustración y el propio malestar les impide encontrar la salida.

Cuando los padres, influenciados por la queja y el malhumor, ceden y les conceden lo que quieren, los hijos aprenden que estar enfadado es la mejor herramienta para cambiar el mundo. Esta percepción puede configurar su carácter y provocar posteriormente problemas de adaptación.

Para evitarlo, los padres tienen que aceptar que es natural que su hijo no esté de acuerdo con ellos y que lo manifieste, pero le tienen que enseñar a poner palabras a sus emociones. De esta manera el niño aprende a discriminar mejor lo que le pasa y aumenta la tolerancia a la frustración, comprobando que el mejor remedio para diluir el malhumor es hablando.

Una buena idea para empezar es intentar hablar cada día de cómo han pasado la jornada a nivel emocional, preguntar si han estado tristes, alegres, enfadados….Si el niño no lo quiere contar puede hablar el adulto de su día, así le damos permiso a él para contarlo cuando tenga ganas. Otras veces también es una buena opción que lo apunten en una libreta y de esta manera van descargando la mochila emocional y eso permite conocer y aprender a manejar mejor su mundo emocional.

fortaleza niños

Silvia Tena
Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

Hola, amigos/as:
Este jueves 23 de Marzo, estaré en Zaragoza dando una charla sobre mi nuevo libro SER FELIZ EN ALASKA a las 19:30h en la Sala de Ámbito Cultural del Corte Inglés. Paseo de la Independencia, 11.
 
Os veo allí!!!!
Beso!!!!!
El Pilar
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http://ambitocultural.es/eventos/ser-feliz-alaskade-rafael-santandreu/

atencion

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Las adversidades forman parte de la vida y son, en gran medida, inevitables. Si las aceptamos, no nos molestarán tanto.
pisar caca
 
Fuente: esoterismos.com

arte positivo

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Los conflictos de pareja

Hola amig@s

Esta semana me gustaría hablaros de algo muy habitual en las relaciones de pareja: los conflictos y la dificultad para resolverlos. En este texto explicaremos cómo se llega a la situación de crisis o conflicto grave en la pareja, y os daremos algunas pautas para resolverlo.

Un abrazo!

Muchas parejas  acuden a la consulta del psicólogo solicitando ayuda para reparar una relación, ya bastante deteriorada, tras largos periodos de crisis, y como último intento para evitar una separación.

 La mayoría de ellas considera que su relación está encallada en la apatía o en el conflicto constante, y no pueden resolver esta situación  sin que salten chispas entre ellos o empeoren aún más las cosas.

En ocasiones,  el problema está en que los miembros de la pareja acuden (sin percatarse de la  importancia) a la recriminación negativa constante.  Han perdido ya esa mutua admiración que en su día les unió,  y la comunicación ha dejado de existir entre ellos.

 En otros casos, cada uno va por libre, y lleva una vida independiente el uno del otro, sin llegar a disfrutar de una relación de amistad de calidad o del compañerismo que un  principio existió. Incluso, a veces, no existe el mínimo de comunicación necesaria, o ni siquiera hay vida sexual entre ellos.

Este es el punto donde suelen llegar a la terapia, un momento en el que admiten que, o bien la relación da un giro considerable, para lo que solicitan la ayuda del terapeuta, o bien lo mejor sería dejarla definitivamente.

En líneas generales, se podría decir que lo que ha de intentar el psicólogo en estos casos es que los miembros de la pareja entiendan que, aquí lo importante no es tener la razón o demostrar al psicólogo que el otro hace las cosas mal o “no se comporta como debería”, sino empezar a hacer un ejercicio de flexibilidad y humildad en el que cada uno entierre como pueda, poco a poco, el hacha de guerra, intentando rescatar a la vez todo aquello que les gusta y les atrae del otro y de la relación.

De alguna manera, hay que intentar olvidar por un momento lo que “no soportamos” en la pareja, para considerar de nuevo si la relación tiene algo positivo a pesar de esos fallos. Se trata de poner en la balanza lo bueno y lo malo, y ver si aún vale la pena trabajar en ello.  Valorar de nuevo qué virtudes tiene el otro y aún nos gustan y rechazar lo que no funciona.  

Si la respuesta es que sí queremos aún reparar esta relación porque aporta cosas agradables y todavía queda algo de ilusión y cariño a pesar del dolor, tendremos que empezar por potenciar, si podemos, lo que aún sí funciona, lo que va bien, centrarnos en disfrutar y pasarlo bien, dejando de la lado las discusiones y los enfrentamientos sobre todo lo que no marcha adecuadamente.

Será cuestión de poner el máximo esfuerzo posible para intentar modificar las cosas. En este giro, como ya he dicho, hay que intentar dejar de lado la recriminación constante y la queja, y transformarla en agradecimiento;  reforzar lo  positivo, lo que sí nos gusta y lo que nos resulte placentero en la relación. Aparcar un tiempo lo que no funciona para mantener, ampliar o sacar más partido a lo que sí funciona. En resumen, valorar lo que sí nos da el otro y dejar de quejarnos por lo que no nos puede dar.

Por ejemplo, si los que les gustaba era salir a cenar con la pareja, y charlar tranquilamente de todos los temas que surgieran, desde la política, hasta otras frivolidades, pero desde los últimos enfados, no apetece ni siquiera salir, porque “no me da tal cosa o tal otra”, o “porque me dijo tal otra”.., lo inteligente es volver a recuperar esas actividades que nos unían, volver a intentar disfrutar el uno del otro,  respetarse,  enterrar los puñales, y poco a poco, entonces sí, intentar hablar de lo que no funciona, desde unas aguas más calmadas (y desde la sugerencia y la calma, más que desde la exigencia).

El problema es que a veces, cada uno está tan centrado en su dolor que solo exige o busca culpables, pero sin intentar llegar  al punto de encuentro necesario.

Como en la “oración de la serenidad”, se necesitará serenidad para aceptar las cosas que no se pueden cambiar en la pareja, valor para cambiar las cosas que sí pueden cambiarse, y la sabiduría para poder diferenciarlas.

conflictos de pareja Ana Bonet

Ana Bonet
Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu

La psicología cognitiva nos aconseja tener confianza en la naturaleza armónica de todo lo que sucede en la vida y, sobre todo, mucha capacidad de aceptación. Pero álguien se puede preguntar: pero ¿eso no es simplemente conformismo?, ¿no hay que luchar por las metas y objetivos? Y la respuesta la encontramos en un antiguo proverbio budista que dice: <<En verano hace calor y en invierno, frío>>.
 
Hay hechos controlables pero también muchas eventualidades que simplemente suceden.
 
Nosotros, mientras tanto, podemos poner las bases para que algunas cosas sucedan, pero también debemos esperar una buena dosis de imprevistos y frustraciones.
clima-invierno-2
 
Fuente: ildefonsosegura.es

arco iris
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